Voy a tratar de explicar aquella información que puse sobre la llegada o no de Ariel Ortega a Defensores, porque son evidentes los malos resultados de la educación argentina ante la pésima comprensión de textos. Así, por ejemplo, Mauricio Macri vacía el discurso y todos están contentos porque los ayuda a no pensar, y lo votan, porque ese personaje está preparado para seguir atontando a la gente, como los medios, la TV, y el mismo fútbol. Así logran que la mayoría mire para otro lado, mientras unos pocos se llevan todo y manejan todo.
Yo no dije que Ortega no iba a venir al club. Fue una información que me pasó el periodista Juan Ignacio López del suplemento Zonal de Morón, que sale con la edición nacional de Clarín de todos los jueves. López habló con Ortega cuando éste aún se encontraba en México, porque dirigentes de Deportivo Morón le aseguraban que había muchas chances de que jugara en ese equipo del Oeste. López hizo lo correcto y fue a la fuente. Y Ortega le dijo que no pensaba regalarse, que no iba a jugar en ningún de los clubes que se estaban nombrando –incluído Defensores- y que su futuro estaba entre Qatar y Estados Unidos. Todavía se mostró molesto por todas esas versiones.
Ahora bien. Si Ariel Ortega después cambió de discurso y de opinión no es mi culpa ni la del periodista que habló con él. Ya sabemos como es el mundo del fútbol: hoy fulano dice a la mañana que firma en tan club, y a la tarde está firmando con otro.
Yo publiqué lo que decía Ortega en ese momento por que me parecía un testimonio valioso. En ese momento también se decía que Ortega había almorzado con Achile y todavía el jugador estaba en México.
No es tan difícil de entender lo que pasó. No es necesario que los difamadores a sueldo sigan perdiendo el tiempo. Yo voy a seguir diciendo lo que me parece la verdad. Como que en el medio de todo este humo sigue sin saberse cuánto se pagó por la mitad del pase de Martínez Montagnoli, ni qué sucedió en la última asamblea, ni quiénes son las nuevas autoridades, algo que no ocurre en ningún club del globo terráqueo.
Y surgen preguntas. ¿Informaron quién le va a pagar a Ortega? ¿Por qué esa obsesión por traerlo del presidente Achile y de salir en todos los medios cuando el DT Della Picca dio a entender que no lo necesitaba? ¿Por qué en la foto que se está difundiendo aparece Ortega en el medio de Achile y del secretario de Deporte de la Nación, Claudio Morresi? ¿Habrá algún trasfondo político en esta llegada del Burrito?
En fin…






































