Deportivo Morón no es nada del otro mundo. Por el contrario, es un equipo con debilidades. Frente a Defe no va a poder contar con el más talentoso del equipo, Mariano Martínez, quien es el principal asistidor de Akerman para sus goles. Tampoco estará su mejor defensor, Otermin, y en su lugar podría jugar Juarez o Villavicencio, éste último fue, en viejas épocas, jugador de Independiente. Cualquiera de los dos da muchas ventajas. Morón es lento y blando atrás, hay que atacarlo. Y también está en duda su lateral Orihuela.
El presidente Morón, posiblemente reelecto en poco tiempo más, anunció que armarían un gran equipo, y señaló como una incorporación estelar, al arquero Peratta. Le llovieron los insultos de los socios e hinchas pidiendole que hable del presente “porque Morón puede descender a la C”. Están todos muy asustados en el Oeste.
Salvador Pasini
Cómo será que su DT, Salvador Pasini, se lo vio muy demacrado ayer por la noche en los slots del casino de Puerto Madero, según contaron un par de defensoristas que se lo encontraron. Habitual visitante de esos barcos, se lo escuchó maldecir que le tuviera que tocar justo a él dirigir a Morón en ese partido caliente con Defensores.
Llamado por un periodista de un suplemento zonal de Morón, quince minutos después del triunfo de Defe ante la UAI, dijo, insólitamente, no conocer ningún resultado. Cuando el cronista le informó, sólo atinó a decir “bueno, cada uno cuida lo suyo” y preguntó por cómo había salido Los Andes.
El árbitro Ramiro López
Es un juez con algunos antecedentes que llevan a tener ciertas dudas sobre cómo puede llegar a comportarse el sábado. A punto de cumplir 35 años, no parece tener posibilidades de ascender de categoría. En mayo de del año pasado, y poco después de haber dirigido su único partido en el Nacional, fue extrañamente convocado para dirigir la C en Gerli, El Porvenir-Cambaceres. Elporve estaba peleando por no descender a Primera D, cosa que finalmente ocurrió. En ese encuentro, ganó El Porvenir con un penal mal cobrado a su favor. También se dice de él que responde al dirigente de la triple A de árbitros, Alejandro Toia. Por ejemplo, cuando Toia se acercó al presidente de Barracas Central, yerno del camionero Hugo Moyano, por algunas cuestiones de dinero de las obras sociales, Barracas tuvo a continuación algunos fallos arbitrales a favor, y algunos de esos partidos, fueron dirigidos por Ramiro López. En el último partido de Defe contra Fénix, el juez fue Lópéz, quien cobró un inexistente penal para el equipo de Pilar, cuando Defe ganaba sin sobresaltos 2 a 0. En fin, habrá que tener cuidado.
¿Qué hará Fito sin Fioretto?
Rogamos desde aquí que no ponga a Porcel en su lugar. No hay que ir muy lejos para recordar. Frente a Atlanta, ante la ausencia de Sosa, jugó Porcel, esa vez con Fioretto en ese tándem de doble cinco inmodificable para Fito. Con Porcel en cancha se vio cómo se pierde generación de juego, el equipo es como que se parte en dos. O cómo cuando Della Picca hizo ingresar a Porcel en el segundo tiempo contra Almagro, después que Defe lograra la igualdad. Ahí se acabó el progreso del Dragón en la cancha. Está de más decirle a Fito que Defensores tiene que ganar sí o sí en Morón. Sería muy riesgoso jugar con Porcel, que reine el pelotazo para ver si se da un cabezazo de gol o algo parecido. Porque de no darse, seguro que se harán los cambios ofensivos después de los 15 del complemento, y eso es correr muchos riesgos. Deportivo Morón es flojo en defensa, hay que atacarlos con rapiditos, con Aguiire, Colitto, Tridente (que todavía puede). Debería animarse para esta ocasión tan especial, a un Aguirre-Sosa-Tridente, Colitto de enganche, y Bueno-Grecco. O sino el 4-3-3 del segundo tiempo contra Chicago, con Aguiire abierto arriba, y entonces quedaría en el medio Serrano-Sosa-Tridente o Colitto. Jueguesela Fito, así vamos a estar más rápido cerca del gol, y después sí, si quiere, haga los cambios defensivos que quiera, pero cuando vayamos ganando.
Vamos defensoristas, que si bien esta larga espera se parece bastante a un suplicio, todavía existen las chances de salvarnos. Pero Defensores tiene que ayudarse a sí mismo también, y a esta altura no dejar ningún detalle librado al azar, que ya de por sí se va tentado con tanta combinación numérica de posibilidades.