martes, 9 de octubre de 2018

Somos cobardes, Ernesto


No quería, Ernesto, contarte este mundo. Tanda idiotez consumada, cómo explicarte. Tu combate, dejar tanto la piel, y ahora es ese aparato de TV. Que no estaba prendido cuando vos estabas. Qué felicidad era la realidad. Pelear de frente, besar de frente, hablar en la cara. Hoy nos iríamos tantos a la selva, a dónde sea, pero no está tu voz, comandante. No hay quién nos diga la revolución, somos muy pelotudos, somos cobardes, nos arde el culo por echar a Macri a patadas, pero nos conformamos con palabras, machirulo, vendepatria y no pasa nada…
Te soñé soñando tu final e hice un libro. Que quede constancia en mi tenue vida que fuiste mi guía. Hoy, Che Guevara, andamos de vuelta en insomnios. Vamos armándonos entre sueños para destruir la derrota